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Alquileres en verano: ¿se han transformado en vacacionales?26/07/2021

La crisis de la Covid-19 ha provocado un impacto sin precedentes en una de las bases de la economía española: el turismo. Como consecuencia de ello, los alquileres turísticos del país han caído en picado. En concreto, según los últimos datos del INE, entre agosto del pasado año y febrero de 2021, el parqué turístico nacional ha perdido 27.000 viviendas, en una reducción del 8,3%.

Sin embargo, de febrero a junio la coyuntura parece haber cambiado y el avance inexorable de la vacunación, unido a iniciativas como el pasaporte verde europeo, hacen pensar que una buena recuperación del mercado es posible de cara a la temporada estival. ¿Será suficiente para recuperar esas 27.000 viviendas?

¿Cómo se recuperará el mercado?

Ya antes de que lo haya certificado el INE, todos los portales inmobiliarios notaron un trasvase de alquiler turístico a alquiler convencional. Sobre todo en las grandes ciudades a los propietarios, en función de la localización y el tipo de vivienda, les puede salir más rentable tener un piso en alquiler turístico que en alquiler convencional, ya que los ingresos son mayores.

De este modo, con la irrupción de la pandemia y ante la falta de ingresos, son muchos los propietarios que decidieron arrendar su piso turístico en alquiler convencional. Fruto de este aumento de la oferta, también se ha producido una bajada general de los precios del alquiler, sobre todo en ciudades como Madrid o Barcelona.

Aunque es muy complicado establecer predicciones debido al volátil contexto, ya que muchas de las decisiones vacacionales se toman a última hora en función de las condiciones sanitarias, parece claro que el mercado turístico se va a recuperar en mayor medida que el año pasado.

Sin embargo, la coyuntura hace pensar que el mercado de alquiler vacacional no va a recuperarse en la misma medida. La razón principal es que aquellas viviendas que se hayan reconvertido a alquiler tradicional pueden estar sujetas a este régimen entre cinco y siete años, dependiendo de si se trata de una persona física o jurídica.

Por ello, veremos un nuevo trasvase en aquellas viviendas que durante este año se han transformado en alquiler convencional de corta duración, pero aquellas que han preferido vincularse a la estabilidad de larga duración, no volverán (si vuelven) al alquiler turístico en unos cuantos veranos. La recuperación será lenta, pero llegará.