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¿Qué es la doble garantía hipotecaria?28/06/2021

Quiero comprar una casa, pero no tengo ahorros. Es la problemática a la que se enfrentan muchas personas a la hora de plantearse pedir un crédito hipotecario. De forma general, los bancos solicitan una entrada para la concesión del préstamo, que suele rondar entre el 30 y el 20% del total del dinero prestado. De este modo, ir al banco sin ahorros hace que sea muy complicado que las entidades financieras concedan hipotecas al 100% de financiación.

Sin embargo, existen mecanismos que el banco oferta para poder financiar completamente la hipoteca. Uno de ellos es la herramienta conocida como doble garantía hipotecaria.

¿Qué es la doble garantía hipotecaria?

Como su propio nombre indica, con una doble garantía hipotecaria, el banco se protege de forma doble ante un posible impago, financiando a cambio el 100% de la hipoteca. Es decir, el banco financia, como en una hipoteca convencional, el 70-80% del inmueble, mientras que el 20-30% restante, en vez de sufragarse con los ahorros, recae sobre un segundo inmueble, que puede ser del cliente o de un tercero.

De este modo, el banco se asegura una doble garantía de ejecución en caso de impago, dos inmuebles, mientras que el cliente obtiene el 100% de la financiación. El principal problema de esta modalidad de financiación es no disponer de un inmueble o no tener a nadie dispuesto a poner en riesgo el suyo.

¿Qué puede pasar con el segundo inmueble?

Como requisito previo, el banco exige que el inmueble dado en garantía no tenga cargas previas, siendo por lo general también una condición cuyo valor sea mayor de 100.000 euros.

A partir de esta consideración, ¿qué pasa si el banco ejecuta la garantía por un impago? En primer lugar, hay que aclarar que solo se podría ejecutar el 20% del segundo inmueble, o el porcentaje equivalente. Por lo tanto, en ningún momento se perdería la propiedad del mismo.

Por otro lado, hay que subrayar que la doble garantía hipotecaria no es lo mismo que un aval. En esta doble garantía, el propietario del segundo inmueble se convierte en hipotecante, no deudor, por lo que, ante una situación de impago, nunca se responderá con el resto del patrimonio o más allá de este 20%.